El ciclo “Orgànic” regresa al Palau Güell

El Palau Güell vuelve a convertirse en un epicentro de creación artística con la segunda edición de “Orgànic”, un ciclo que celebra la conexión entre el arte, la naturaleza y el cuerpo humano. Tras el éxito de su primera entrega en 2023, el proyecto regresa con una programación más ambiciosa, interdisciplinar y sensorial, reafirmando la voluntad del emblemático edificio modernista de ser un espacio vivo, donde la arquitectura dialoga con las artes contemporáneas.

Un concepto que fusiona arte y naturaleza

“Orgànic” nació con la intención de explorar la relación entre lo natural y lo humano, entre lo tangible y lo espiritual, a través de distintas disciplinas artísticas. La propuesta no se limita a las artes visuales: también incluye danza, música experimental, performance y arte sonoro, generando una experiencia inmersiva en la que el público no solo observa, sino que se convierte en parte del proceso creativo.

Este año, la curaduría está a cargo de Marta Darder, quien ha diseñado un recorrido temático centrado en los ciclos de transformación: el nacimiento, el crecimiento, la decadencia y la regeneración. Según Darder, “el arte tiene una pulsión natural, un movimiento interno que respira, se expande y se contrae igual que los organismos vivos. ‘Orgànic’ busca precisamente captar ese latido”.

El Palau Güell como organismo vivo

Pocas sedes podrían albergar un proyecto así con tanta coherencia como el Palau Güell. Diseñado por Antoni Gaudí entre 1886 y 1890, este edificio es en sí mismo una obra que emula la vida orgánica. Sus columnas de piedra, sus bóvedas ondulantes y sus formas inspiradas en la naturaleza convierten el espacio en un escenario ideal para que el arte contemporáneo dialogue con el modernismo catalán.

Durante el ciclo, los visitantes podrán recorrer las distintas estancias del Palau mientras experimentan intervenciones artísticas que se integran con la arquitectura. Algunas salas se transformarán en instalaciones multisensoriales, con proyecciones lumínicas, sonidos envolventes y movimientos coreografiados que reinterpretan el espacio desde una perspectiva biológica y emocional.

Artistas participantes y obras destacadas

La segunda edición de “Orgànic” cuenta con la participación de una veintena de artistas nacionales e internacionales. Entre ellos, destacan la escultora Clara Sagués, con una instalación hecha de materiales reciclados que “respira” a través de un sistema mecánico; el músico Oriol Planes, que ha diseñado una pieza sonora basada en grabaciones de ritmos cardíacos y respiraciones humanas; y la coreógrafa Inés Soler, quien presentará una performance titulada Pulso, en la que el movimiento corporal interactúa con sensores de luz y sonido.

Otra de las propuestas más esperadas es la del colectivo francés Studio Mirage, que presentará Symbiosis, una experiencia inmersiva donde la inteligencia artificial recrea patrones de crecimiento vegetal en tiempo real, proyectándolos sobre las paredes del Palau. Esta obra simboliza la fusión entre lo orgánico y lo digital, una de las temáticas más recurrentes del ciclo.

Un diálogo entre pasado y presente

El Palau Güell, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, no solo sirve como contenedor arquitectónico, sino también como interlocutor de las obras expuestas. Cada pieza, cada sonido y cada movimiento interactúa con los materiales del edificio —la piedra, el hierro forjado, la madera— creando un diálogo entre el legado modernista de Gaudí y las expresiones contemporáneas de los artistas.

La experiencia se vuelve especialmente potente en la azotea, donde las chimeneas gaudinianas, convertidas en esculturas vivas, se mezclan con instalaciones lumínicas que cambian de color al ritmo del sonido. La intención no es alterar el espacio, sino resaltar su vitalidad, evidenciar que la arquitectura del Palau sigue “respirando” más de un siglo después de su construcción.

Actividades paralelas y enfoque educativo

Además de las exhibiciones y performances, “Orgànic” incluye un programa de actividades paralelas orientado a la divulgación y participación del público. Habrá talleres de creación bioplástica, conferencias sobre arte sostenible, visitas guiadas sensoriales y encuentros con los artistas. Estas actividades buscan acercar la reflexión artística a todos los públicos, desde estudiantes hasta profesionales del ámbito cultural.

El ciclo también ha establecido colaboraciones con universidades y centros de investigación en sostenibilidad, promoviendo un debate sobre cómo el arte puede contribuir a la conciencia ecológica. En palabras de Darder, “no se trata solo de representar la naturaleza, sino de repensar nuestra relación con ella”.

Un puente entre lo humano y lo natural

La segunda edición de “Orgànic” confirma que el Palau Güell no es únicamente un tesoro arquitectónico del pasado, sino un espacio que se proyecta hacia el futuro del arte. La iniciativa consolida su posición como un laboratorio de ideas, donde la creatividad contemporánea encuentra un marco histórico incomparable para florecer.

El ciclo invita a mirar el arte no como un objeto inerte, sino como un organismo en constante evolución, igual que las obras de Gaudí. Y en esa conexión entre el cuerpo, la materia y el entorno, “Orgànic” encuentra su razón de ser: recordarnos que, al final, todos somos parte del mismo pulso vital que mueve el arte y la naturaleza.

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